Este curso especializado está dirigido a químicos farmacéuticos que participan en la revisión, aprobación y control de tratamientos farmacológicos en oncología, fortaleciendo su rol dentro del equipo multidisciplinario en hospitales del MINSA, EsSalud y clínicas privadas.
Durante el programa, el participante aprenderá a aplicar las buenas prácticas en la validación de prescripciones oncológicas, con énfasis en la seguridad del paciente, la individualización del tratamiento y el cumplimiento normativo. Se revisarán protocolos institucionales, guías clínicas nacionales e internacionales, y criterios técnicos para evitar errores de medicación.
El curso aborda la validación de dosis, cálculo según superficie corporal (SC), rutas de administración, compatibilidades, tiempos de infusión, esquemas terapéuticos, premedicación y seguimiento de efectos adversos. Se complementa con la aplicación de herramientas para la prevención de errores de medicación en oncología, alineado con el manejo de medicamentos de alto riesgo (MAR).
El participante recibirá una certificación profesional que respalda su competencia en validar tratamientos oncológicos según normativa peruana, estándares internacionales y criterios de seguridad clínica.
Químicos farmacéuticos que laboran en servicios de oncología
Profesionales encargados de validar tratamientos en hospitales del MINSA o EsSalud
Farmacéuticos clínicos en clínicas privadas
Egresados o internos de Farmacia y Bioquímica con enfoque en farmacia hospitalaria
Consultores, docentes y auditores de calidad asistencial
Principios y pasos de la validación farmacéutica de tratamientos oncológicos
Cálculo correcto de dosis según SC y función renal/hepática
Revisión de esquemas terapéuticos según protocolos y guías clínicas
Identificación de interacciones, duplicidades y errores frecuentes
Aplicación de criterios de uso seguro de medicamentos MAR
Registro documental y trazabilidad de la validación
Normas de DIGEMID, guías del MINSA y recomendaciones internacionales
Rol activo del farmacéutico en la seguridad del paciente oncológico